
Como casi siempre por estas fechas primaverales tomo conciencia de la cruda realidad y es que sin darme cuenta se me han colado casi tres Kilillos en mi cuerpo serrano. En mi caso concreto se suman los siguientes factores:
-Por un lado, excesos invernales: el chocolate con churros, el pan artesano, el cocido y todas las cosas ricas que me gustan...ya que me gusta comer y disfruto mucho con la comida (me viene de familia). Además tengo un problema cuando ando estresada (y este año lo estoy) como muy rápido (y todos sabemos que eso no es bueno)
-y por otro lado también este año más que nunca he tenido una vida totalmente sedentaria: donde he dejado mis placenteras caminatas y de vez en cuando alguna escapada a la piscina. Y todo porque a veces me encuentro tan cansada que esa fuerza mínima que se debe tener para iniciar una actividad deportiva me falta...aunque ya sé y lo tengo experimentado que todo es empezar!!.
-Y por otro lado el factor edad: tengo 37 años (camino de los 38 en Agosto) y supongo que también influye.
En fin vosotros os preguntaréis...y ¿ porque nos suelta todo este rollo?, pues porque supongo que no soy la única mujer que cuando se va a calzar esos vaqueros tan chulos (pero tan puñeteramente ceñidos) se da cuenta que a duras penas que se los logra meterrrrrrr pero que con esos kilos que ha ganado (y en mi caso concreto se van siempre para "el culete") está incomoda por que se siente como un neumático.
Y como si los elementos se organizaran contra mi: hoy por la mañana cuando cojo el periódico en el buzón y el suplemento "mujer de hoy", observo que toda la revista es un monográfico de puesta a punto donde mujeres divinas (y nunca mejor dicho) hacen su puesta punto (no entiendo porqué) desde las uñas de los pies hasta las pestañas, pasando por piernas, culos, brazos, tetas....ainsssssssss que me he agotado sólo de verlo. Eso sí, si hacemos todo lo que nos dice (operaciones de cirugía incluidas con direcciones detalladas de las clínicas donde podemos retocarnos) además de no poder hacer absolutamente nada más que mirarnos el ombligo nos arruinaremos económicamente en estos tiempos de crisis...pero ¿qué más da? Lo importante es vernos guapas!!!.Todo esto lo he mirado mientras me daba mi desayuno lento de los sábados que me encanta: con sus tostadas con mermelada, su fruta y café recién hecho...al que por ahora no estoy dispuesta a renunciar.
Bueno después por la noche, he leído el post de Mercede Milá en su blog "lo que me sale del bolo", y a la pobre casi le da un ataque al irse a probar un viquini a un probador de esos con espejos por todos los lados....me he reído y me visto yo en similares circunstancias...y aunque mi cuerpo está cambiando y es algo que hay que aceptar a pesar de que esta sociedad se empeña en convertirnos en muñequitas virtuales me gustaría mantenerme, así que me voy a cuidar un poquillo: beber más agua aunque no me apetezca, no repetir plato y sobre todo caminar un poco más (que tan bien me sienta en el cuerpo y en el alma). Ya os iré contando si obtengo resultados...
Bicos moitos!!!